Me ha encantado... Es de esos (pocos) libros que te alcanzan de manera visceral y te enganchan si remedio. A mí, que por mi vida personal tengo que arañar ratillos de diez minutos para poder dedicárselos a la lectura, me suponía un esfuerzo enorme cada vez que tenía que señalar el punto de continuación de la historia con el marcapáginas.
La verdad es que llegué a él por casualidad: lo vi cuando estaba comprando los libros escolares de mi peque y su título me atrajo. Sí, soy de esas personas que, cuando no es por recomendación de amigos, se guían por impulsos (llámalos corazonadas) a la hora de elegir la siguiente lectura en la que sumergirse.
En ese momento estaba leyendo "Inés del alma mía" de Isabel Allende, aunque por razones ajenas a mi voluntad tuve que aparcarlo (una edición defectuosa a la que le faltaban más de 100 páginas). Así que lo empecé... y a las pocas páginas tuve la certeza de no haberme equivocado en mi corazonada ¡qué gratificante sensación! Una historia original, contada de manera todavía más original.
Gracias Miguel, por hacer que sintamos como propias las aventuras y desventuras y las sensaciones de sus personajes, tanto reales como ficticios (o semificticios, se podría decir) y a pesar de que poco a poco vas dejando entrever el final no decepciona sino más bien satisface llegar a él para sencillamente encontrarse con lo que uno esperaba... (pobre de mí si no hubiera sido así).
Coincido totalmente con Joaquin cuando dice que es de los libros que uno recuerda siempre, que guarda con esmero y que lo presta a quienes más quiere (de hecho lo acabé ayer y ya hay lista de espera entre amigos y familiares).
Espero con impaciencia la publicación de tu nueva novela.
Un saludo y gracias de nuevo.
Sonia ; 22 de septiembre de 2008
© Copyright EDEBÉ 2008