Catherine Meurisse
Catherine Meurisse fue estudiando dibujo cuando encontró su felicidad. Y no la dejó escapar: hoy se siente feliz de ilustrar libros para niños y de traducir la actualidad, a menudo desgraciada, en dibujos humorísticos para la prensa. Pero si su trabajo como ilustradora le aporta mucha felicidad, sabe que este oficio apasionante, que necesita a la vez tener la mente en las nubes y los pies en el suelo, depende también de la suerte: estar de tan buen humor como sus ilustraciones, permanentemente y con un solo trazo, sería una felicidad demasiado fácil…